viernes, 25 de diciembre de 2009

¡Feliz Navidad!

Hoy es navidad, después de tres años la paso en casa y con mi familia pero no puedo evitar recordar a aquellas personas con las que disfruté mis anteriores navidades. No puedo evitar recordar a personas que me brindaron su amor sin esperar nada a cambio, a aquellas amistades que hice y que nunca olvidaré, esos dos viajes trajeron muchas cosas buenas en mi vida… Del mismo modo, no pude olvidarme de éste, mi reducto virtual y aquellas (os) que de vez en cuando me visitan.



Quiero desearles una Feliz Navidad a las que creen y a las que no también (aquí me refiero específicamente a mi vaquita hermosa, aunque no crea en Navidad y aunque anoche casi me mata la ilusión al intentar darme las razones de su ausencia de espíritu navideño, le deseo una Feliz Navidad y le agradezco por ser uno de mis mejores regalos).

lunes, 14 de diciembre de 2009

¡Regresó!

"Y por creer en cuentos de hadas,
tu soledad terminó..."
Entre los árboles - Mar de Copas

Hoy estoy convencida que lo bueno de tu vida siempre regresa. Mi Whippo, después de unos meses volvió a mi vida...

Estoy feliz por su regreso.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Preguntas en el parque

Lespi: Mami, ¿por qué hay personas que la pegan de bacancitas? -es decir, se creen lo mejor de lo mejor-.
Mamá: Porque en realidad son nada.
Lespi: ¿Y por qué hay personas que les siguen el jueguito y las imitan?
Mamá: Porque son idiotas.

Mi madre es algo así como el oráculo.
Saludos y perdón por la ausencia.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Estrella...



Estuve haciendo selección entre mis apuntes y me encontré con esto, lástima que no apunté el nombre del autor, si alguien lo sabe por favor me informan.

Para cada uno hay una estrella,
que tarde o temprano llegará.
Todo está en saber cuándo pasa,
todo está en saber esperar.

Y cada estrella,
desde lejos hace una señal.
Atiende a la tuya cuando venga,
Es la felicidad.

Abre tu ventana todas las noches,
y tantea la oscuridad.
Unos no vieron su mensaje,
otros la dejaron pasar.

Para cada uno hay una estrella,
que tarde o temprano llegará.
Todo está en saber cuándo pasa
todo está en saber esperar.

Pensé en postearlo en cuanto lo encontré. Lo leo y lo releo y sólo digo: "Estrellita, ¿dónde estás?; me pregunto qué serás..."

I have promises to keep,
and miles to go before I sleep
and miles to go before I sleep - Robert Frost

martes, 17 de noviembre de 2009

Hoy...

- Mis padres cumplen 31 años de matrimonio ante la ley.

- Mi hermano y mi cuñada cumplen 9 años de relación.

- Creo en el amor.

viernes, 13 de noviembre de 2009

La vaca y el posho


Había una vez un posho (sí, ha leído bien, posho con sh) bien pechugón que iba solo por la vida, sólo eran él y la chole, digo, la soledad. Aunque, de hecho, el posho era posha pero no suena bien lo de posha, así que dejémoslo en posho.

El posho era muy inexperto, apenas y empezaba a vivir. Como a todo ser viviente, le llegó el momento de enamorarse y lo hizo. Se enamoró y fue feliz pero como todo acaba, su romance acabó… el posho estaba completamente triste y desolado, pensando que ese era su fin, que sus plumas caerían una a una, que no habrían más días de sol, que nunca volvería a cacarear, a sentirse bien, una profunda tristeza embargaba su plumífera alma,. Sin embargo, entre la chole, digo, la soledad en la que se hallaba, encontró a su vaca.

Esta no era una vaca cualquiera, lástima que no daba leche condensada, era una vaca de casa, de la mejor raza de vacunos que se conocían por esos lares. El posho, quien nunca había tenido a una vaca como amiga, no supo reconocerla entre tantos animalitos que veía pasar mientras él lamentaba su “tragedia”… hasta que un día, en un intento por burlarse de un error público de aquella vaca, a quien conocía de nombre desde hacía algún tiempo pero por algún raro motivo nunca le habló, empezó a platicar con ella…

Con los días el posho fue notando lo mucho que se entretenía al conversar con la vaca y, sobretodo, cayó en cuenta de que era feliz mientras la vaquita esta conversaba con él. Así, llegó el día en que visitó a la vaca y ¡sorpresa!, el posho descubrió que adoraba a la vaca, que su amistad le hacía bien y que la vaca sentía lo mismo que él. Desde ese momento empezó una historia que por estos días el posho desea que nunca termine.

La vaca ha sabido apoyar al posho en todo momento, hasta contribuyó a que se olvide de aquella fobia a los cuchillos y al carbón y de aquella adicción a los gusanos de tierra. El posho ha crecido, literalmente hablando pues es un posho chileno –de raza muy chica-, ahora ve las cosas desde otra perspectiva y, en especial, siempre encuentra una lección que aprender entre todas las cosas que le pasan… todo ello gracias a su amiga la vaca, quien tiene las palabras exactas, quien puede arrancarle más de un cacareo en los momentos difíciles y que le compartió a sus buenos amigos: el conejo, tan racional como orejón, y la chivita, algo bipolar.

De momento, la vaca anda pastando otras granjas mientras el posho se fue de vacaciones a la playa. Sin embargo, no hay día en que uno no sepa del otro, que no se comuniquen y que no rían juntos.

martes, 10 de noviembre de 2009

Mamacha futbolera


Como algunos pudieron constatar, este fin de semana estuve algo alejada del msn, creo que debo golpearme más seguido para regenerarme de ese vicio que es el internet. Bueno, sobreviví gracias al zapping, a mi sobrina (quien me llena de ternura con su sola mirada), un viaje relámpago y a las burlas de mi hermano. Aún no entiendo cómo pude pasarme algunos días de tristeza teniendo a ese payaso a mi lado…

El viernes en la mañana llegué a casa. Yo, tan dramática, tan niña y tan consentida, aparecí cojeando, buscando a mi madre (he de confesar que es lo primero que hago al llegar a casa)… la encontré en la cocina y de inmediato empecé a mostrarle los raspones y el golpe, hinchado por ese día.

Un rato después, me bañé y me metí en un short que dejaba al descubierto mis heridas rodillas y mi hermano no tardó en empezar con sus usuales comentarios.

Mi bro: Hermanita, ¿qué pasó? ¿se enojaron tus mamachas?
Lespi: Calla tarado..
Mi bro: Ah, ya sé. Eso no ha sido futbol, fue bronca de mamachas. Uy hermanita, esos golpes son por calzones y brassieres, ¿verdad?
Lespi: jajajajaja… no, sonso
Mi bro: De seguro las mamachas se pelearon por ti, de seguro decían “maldita, la chatita es mía, yo la vi primero” y la otra decía: “suéltala, ella es mía”
Lespi: yaaaaaaaa… ¡cállate!

No contento con eso. Después del almuerzo empezó con su narración del partido. “Y en la delantera viene Lespi, le pasa el balón a su mamacha, eso… la mamacha bloquea el ataque de la otra y le devuelve el balón a Lespi y de pronto… plop, el peso de las boobies venció a Lespi, ahí está, tirada en la cancha, no se puede parar mientras sus mamachas luchan por el gol y gooooooooooooooolllllllllll de la mamacha quien se lo dedica a Lespi… ‘para ti mi amor, tu caída no fue en vano’….”

A estas alturas se preguntaran dónde estaban mis padres mientras mi hermano soltaba sus burlescos comentarios… pues estaban ahí, a nuestro lado, muertos de la risa y yo casi morada de

la vergüenza.

Hay algo que los consuela, la posibilidad de que “su retoño, su hijita, su corazoncito” sea bicicleta y encuentre un buen hombre con quien forme una familia… Me pregunto si se enojarán mucho si les digo que la familia la quiero pero ¿existe la posibilidad que cambien al buen hombre por una buena mujer… de esas bien buenas?

Bonus track: Mi familia en Máncora el último fin de semana.

Lespi: (sentada en el regazo de mi padre) Te quiero papito
Mi papá: Yo también mi amor… estás flaca, no me gustas flaca, mira tu falda te queda ancha.
Lespi: Noooo… mira bien, toca mi rollo…
Mi papá: Estás amando por eso estás flaca (en mi familia existe una teoría: cuando alguien baja de peso es porque el amor lo empieza a consumir)
Lespi: jajajaja… naaaa, te parece pá
Mi papá: Sí, estás amando a tu mamacha
Lespi: o_O