
Como algunos pudieron constatar, este fin de semana estuve algo alejada del msn, creo que debo golpearme más seguido para regenerarme de ese vicio que es el internet. Bueno, sobreviví gracias al zapping, a mi sobrina (quien me llena de ternura con su sola mirada), un viaje relámpago y a las burlas de mi hermano. Aún no entiendo cómo pude pasarme algunos días de tristeza teniendo a ese payaso a mi lado…
El viernes en la mañana llegué a casa. Yo, tan dramática, tan niña y tan consentida, aparecí cojeando, buscando a mi madre (he de confesar que es lo primero que hago al llegar a casa)… la encontré en la cocina y de inmediato empecé a mostrarle los raspones y el golpe, hinchado por ese día.
Un rato después, me bañé y me metí en un short que dejaba al descubierto mis heridas rodillas y mi hermano no tardó en empezar con sus usuales comentarios.
Mi bro: Hermanita, ¿qué pasó? ¿se enojaron tus mamachas?
Lespi: Calla tarado..
Mi bro: Ah, ya sé. Eso no ha sido futbol, fue bronca de mamachas. Uy hermanita, esos golpes son por calzones y brassieres, ¿verdad?
Lespi: jajajajaja… no, sonso
Mi bro: De seguro las mamachas se pelearon por ti, de seguro decían “maldita, la chatita es mía, yo la vi primero” y la otra decía: “suéltala, ella es mía”
Lespi: yaaaaaaaa… ¡cállate!
No contento con eso. Después del almuerzo empezó con su narración del partido. “Y en la delantera viene Lespi, le pasa el balón a su mamacha, eso… la mamacha bloquea el ataque de la otra y le devuelve el balón a Lespi y de pronto… plop, el peso de las boobies venció a Lespi, ahí está, tirada en la cancha, no se puede parar mientras sus mamachas luchan por el gol y gooooooooooooooolllllllllll de la mamacha quien se lo dedica a Lespi… ‘para ti mi amor, tu caída no fue en vano’….”
A estas alturas se preguntaran dónde estaban mis padres mientras mi hermano soltaba sus burlescos comentarios… pues estaban ahí, a nuestro lado, muertos de la risa y yo casi morada de
la vergüenza.
Hay algo que los consuela, la posibilidad de que “su retoño, su hijita, su corazoncito” sea bicicleta y encuentre un buen hombre con quien forme una familia… Me pregunto si se enojarán mucho si les digo que la familia la quiero pero ¿existe la posibilidad que cambien al buen hombre por una buena mujer… de esas bien buenas?
Bonus track: Mi familia en Máncora el último fin de semana.
Lespi: (sentada en el regazo de mi padre) Te quiero papito
Mi papá: Yo también mi amor… estás flaca, no me gustas flaca, mira tu falda te queda ancha.
Lespi: Noooo… mira bien, toca mi rollo…
Mi papá: Estás amando por eso estás flaca (en mi familia existe una teoría: cuando alguien baja de peso es porque el amor lo empieza a consumir)
Lespi: jajajaja… naaaa, te parece pá
Mi papá: Sí, estás amando a tu mamacha
Lespi: o_O